4. Manejo de los Intermediarios Laborales y Monitoreo para el Reclutamiento y la Contratación Ética

Una vez el intermediario laboral ha sido seleccionado, se deberá establecer un sistema de gerencia sólido que incluya el establecimiento de criterios de rendimiento - elaborado en el contrato con el intermediario laboral - y un monitoreo de verificación de cumplimiento periódico.

En la formalización de la relación de negocios con el intermediario laboral, la marca o proveedor debería empezar con las siguientes consideraciones:

  • ¿Qué servicios desea que el intermediario laboral provea?
  • ¿Cuáles son los requisitos de rendimiento legales, sociales y éticos que espera que el intermediario laboral cumpla?

Puede que ya haya obtenido las respuestas a éstas preguntas en el proceso de selección y evaluación de los intermediarios potenciales. Las benchmarks de Verité de buenas prácticas también pueden ser utilizadas por los proveedores para desarrollar los criterios de desempeño para el cumplimiento social. Estos criterios deben de ser incluidos en el contrato del intermediario laboral y pueden ser utilizados como puntos de referencia para monitorear el cumplimiento y el mejoramiento continuo.

Además de expresar los criterios de desempeño en el contrato con el intermediario laboral, hay muchas estrategias de gerencia proactivas que las empresas pueden emplear para asegurarse del cumplimiento con los requisitos legales y sociales. Para más ejemplos, consultar Herramienta 1.

Otro paso crítico, es el desarrollo de métodos para supervisar el rendimiento del intermediario laboral, y el resultado de éste será altamente individualizado, basado en la estructura y funcionamiento de las instalaciones de los proveedores.

Como parte de los programas de verificación, Verité recomienda que los trabajadores migrantes entrantes y reclutados por intermediarios laborales, deban ser entrevistados para determinar las condiciones bajo las cuales fueron reclutados.

Verité también recomienda empezar cualquier proceso de verificación con una autoevaluación que le permite al intermediario tener la oportunidad de responder directamente a una serie de preguntas formuladas por el proveedor y a informar de su propio desempeño. Esto dará oportunidad a que el intermediario sea sincero acerca de las dificultades que enfrenta y las soluciones. Tal proceso puede establecer un tono positivo para la evaluación, enfatizando el deseo del cumplimiento y mejoramiento continuo. Verité recomienda que después de la autoevaluación se prosiga con un proceso de verificación estilo auditoría, realizado por personal de la empresa o por un tercero independiente.

Consulte la Herramienta 2 para mayor orientación sobre los principales asuntos a considerar durante el proceso de evaluación del desempeño. Las Herramientas 3, 4, y 5 proveen varios conjuntos de interrogantes que pueden ser adaptadas por las empresas para el monitoreo y la evaluación del desempeño de los intermediarios laborales.